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jueves, 30 de abril de 2015

Puentes entre lo público y lo privado





Con el incremento de la libertad individual, Chile experimentó un importante proceso de despolitización durante los 80s y 90s. Aunque hoy es posible apreciar una inversión de esa tendencia, aún es aislada y se concentra mayormente en Santiago.

Z. Bauman dice en su introducción de “En busca de la política” que, en el mundo, el incremento de la libertad individual puede coincidir con el incremento de la impotencia colectiva. En otras palabras, lo que observamos como una inversión en la tendencia a la despolitización es el incremento del descontento social, traducido en protestas, marchas, funas y aumento, en general, de los reclamos relacionados con la nula respuesta de las autoridades respecto a las problemáticas de grupos sociales. Esto también ha dado pie a la organización de civiles bajo denominaciones como ONGs, Fundaciones, Sindicatos, Colectivos Artísticos, Colectivos Ecológicos, Agrupaciones Caritativas, etc. 

Pese a esta prolífica generación espontánea-social de organizaciones, la tendencia de las problemáticas no se revierte, sino que se incrementan. Por si no fuera poco, la tierra se revela mediante erupciones, aludes y otros. Después de lo vivido con el terremoto del 27/F, la sensación generalizada es que nada cambió y todo sigue igual. Un poco más ordenadito, pero a lo imbécil.

Lo que vemos es que los puentes entre lo público y lo privado se han derrumbado o nunca han existido siquiera. No tenemos como sociedad un Ágora (citando a Bauman) donde se traduzcan los problemas privados en temas de política pública. Sino piensen en que debemos esperar 10 años para que la educación de párvulos sueñe con entrar en la carrera docente. Y no estamos hablando precisamente de un moco en el tema de la política educacional.

En una publicación anterior hablé de la oportunidad que representaba Populusaurio. Actualmente funciona como una reunión de asociaciones, similar a una expo novios, cada una de las cuales ha tendido un puente propio. Nota aparte, considero fundamental la labor de esas organizaciones y de otras que no participan en esta expo, individualmente no las puedo criticar.

La idea de esta expo es convocar a personas que no tienen puente propio, personas que andan buscando una causa que les dé sentido o bien que los ayude con su problema privado. Ya sea el agua, el techo, el aire, la educación, la salud. Cada persona en Chile debe lidiar con esos problemas sociales en forma privada y aislada de la sociabilización, aislado del ámbito público que podría darle solución a su problema particular.

Mi pregunta fundamental es la siguiente: si además del puente que cada organización tiene, se pudiera crear un segundo puente, nada más, solo uno adicional, anexado a cada organización. Uno llamado Coordinación. En principio, se requiere una motivación siquiera para propiciar la construcción colectiva de un nuevo puente. La colaboración recíproca hacia un objetivo común.

A mi juicio, todas las organizaciones de Populusaurio, así como tantas otras, se verían beneficiadas si la reforma educacional en proceso abordara cada uno de sus temas. Qué mayor impulso a la organización ciudadana tendríamos si los contenidos o la estructura pedagógica permitiera integrar todos los temas en una mira holística que permitiera a los niños, antes de la formación definitiva de opinión, acceder a temas como educación cívica, ecología, economía, sexualidad, religiones, ética, etc.

Voy a ser más claro, para que no quede duda de lo que quiero decir. Los niños no son estúpidos, no conocerán las palabras, pero perciben la violencia cotidianda, la de las noticias, la que ellos mismos reciben de sus pares o adultos en general. La mayoría de los padres cree que los puede aislar lo suficiente, pero cuando usted está viendo noticias sobre un robo, un incendio forestal descontrolado o boletas ideológicamente falsas, lo más seguro (si le importa el tema en cuestión) es que gesticule y termine su intervención con algo como “delincuente culiao”, “gobierno culiao”, “empresarios culiaos”. En general, seamos sinceros, el chileno medio quisiera que todos se fueran a la misma mierda.

Esto no es casual, porque mientras los medios y la sociedad hace eco de estos temas “públicos”, cada uno debe lidiar con sus propios problemas, sin ningún puto puente que cruzar.

Las organizaciones civiles, por su parte, solo son capaces de ver su propio puente. Convengamos en que no resulta sencillo levantarlos. Lamentablemente, el horizonte no es auspicioso. Yo veo dos posibles caminos principales (siempre habrá lo intermedio, por supuesto):

  1. Se establecerá una especie de mercado de puentes.
  2. Se generará una red de puentes de libre tránsito, donde se recupere la comunicación efectiva entre lo público y lo privado.

Z. Bauman es duro al señalar que “las personas que se sienten inseguras, las personas preocupadas por lo que puede deparar el futuro y que temen por su seguridad, no son verdaderamente libres para enfrentar los riesgos que exige una acción colectiva”. Si no le cree a Z. Bauman, pregúntese lo siguiente:

¿Por qué vemos paros de funcionarios de la salud, pero no de los pacientes?: Porque los primeros tienen un trabajo (aunque sea con malas condiciones) y los segundos tienen que estar a las 7 am en el consultorio para pedir una hora que no saben si lograrán obtener. ¡Por eso!
 
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lunes, 16 de marzo de 2015

El aborto en la sociedad moderna: reflexiones desde la política clásica de Aristóteles, Maturana y Benjamin





Este extracto es una cita de Hobbes, conocido al parecer como el padre de la política moderna, en este excelente artículo que recomiendo a cualquiera que le interese explorar los orígenes del pensamiento moderno.

Ahora, no se engañen, recién vengo a enterarme de esto. Estaba tratando de entender si mi forma de pensar se enmarcaba en alguna idea preconcebida, que me ahorrara tener que explicarla sin saber cómo.

Así, entendí que estoy del lado de los que creen que el ser humano es inherentemente un ser social, es decir, me inclino por la política clásica de Aristóteles. Soy una persona que intenta ser racional cuando se puede y toda la evidencia científica que encuentro hoy en día apunta a la importancia del vínculo materno en el desarrollo de una persona, es decir, nuestro lazo con el mundo comienza de la mano de otra persona y gracias a esa otra persona.

El primer vínculo, el más importante es de confianza y se basa en el amor diría Maturana. La naturaleza misma de la que venimos depende de la interacción y en el caso humano la discusión es si la cooperación es natural o somos egoístas y perseguimos nuestros propios fines al asociarnos (aquí pueden ver la respuesta usando a Darwin). Simon Sinek, un experto en liderazgo (algo tan de moda en los negocios), nos dice que los buenos líderes te hacen sentir seguro, por eso la gente es más feliz en entornos de confianza, hay menos depresiones y mayor optimismo (si, también más productividad señor avaro). Un asesor de empresas le dice a éstas que la competencia interna es mala y que debe fomentar la confianza y la cooperación (ver otra fuente), pero para eso debe demostrar (liderar) que le importan sus empleados y que no son fusibles descartables cada vez que la economía no anda según sus expectativas.

Volviendo al artículo, lo interesante de la discusión entre política clásica (Aristóteles) y modera (Hobbes), es que de alguna manera extraña, Hobbes se metió en el alma de la izquierda mundial y chilena, de acuerdo a este artículo de un sociólogo de la U. Central. A partir de la discusión sobre el aborto señala que la cultura individualista de la derecha (representada por Hobbes) se ha metido en la izquierda en la forma de pequeñas banderas sin un trasfondo social o comunitario, es decir, hoy en día el socialismo de izquierda le tiende al razonamiento individualista, si se le puede llamar razonamiento. ¿Es esto un oxímoron político o filosófico? ¿Se puede ser tanto socialista como individualista?

Hasta ahora al menos, y de acuerdo a lo expuesto previamente, no existe entre los bandos principales (pro-vida vs abortistas) un representante de izquierda, entendida esta como aquel que entiende a la sociedad como en la política clásica de Aristóteles.

Eliminemos todos los argumentos de ambos bandos y dejemos lo básico: derechos del individuo en pugna, quién vale más, la madre o el feto. Es una discusión filosófica interesante y posiblemente Hobbes haya escrito algo al respecto, pero no lo sé.

Lo que sí sé, es que a nadie (relevante) le interesa discutir sobre la clase de vida en sociedad que quisiéramos llevar. En la política moderna, es pecado tratar de conformar visiones comunes, porque le tenemos miedo al totalitarismo y desconfiamos del egoísmo del otro, por lo que no queda otra cosa que desprendernos de nuestros deseos utópicos de una sociedad clásica y meternos a fondo en todo lo que se llama modernidad.

Una visión pesimista, lo sé, pero creo que hay alternativas. Transformemos la discusión sobre el aborto en lo que realmente nos importa a los "clásicos", una discusión sobre el mundo al que llegan los niños, a la clase de sociedad que abandona a los niños en hogares tóxicos o que los mete en un sistema burocrático sin alma y sin rostro.

No importa quien gane, si la mujer o el feto, y seguramente no importará en el futuro salvo para los individuos involucrados. Gane quien gane, nuestra sociedad seguirá profundamente enferma, esquizofrénica a mi juicio, fomentando el logro individual a costa de ser levantado sobre los hombros de los oprimidos, parafraseando a Walter Benjamin.

No quiero que se me juzgue mal, no creo en las luchas revolucionarias y el alzamiento del proletariado (esas son las expresiones que se utilizan creo). Me parecen tan fascistas como el pensamiento de Hobbes o más bien de la derecha. El camino real a mi juicio es de cooperación y confianza, no el de lucha o confrontación. Y les guste o no, el primer paso deben darlo los "triunfadores" de nuestra sociedad moderna. Los oprimidos seguirán oprimidos mientras los "triunfadores" no dejen de mirarse el ombligo, embelesados con el reflejo de sí mismos.

Los "triunfadores" de nuestra sociedad moderna quieren vivir su alegría en guetos aislados, encerrados en sí mismos. Pero a la vez quieren dirigir al resto de la sociedad para que así puedan sostener su estilo de vida.  Egoísmo marca mayúscula que nos llevará a la extinción, lo más seguro.

No importa el enfoque de análisis que use, siempre llego a la misma conclusión: tendrá que ocurrir un milagro (que los ricos y poderosos salgan en conjunto de su cumpleaños infantil eterno), para que dejemos de depredar el planeta y juntos podamos crear una mejor sociedad, un mundo feliz utópico futuro que nunca alcanzaremos pero que siempre perseguiremos.




viernes, 21 de noviembre de 2014

Los 3 pilares sobre los que se sustenta una buena educación

Una nueva charla de Ken Robinson, donde expone los desafíos de la educación gringa y la compara con Finlandia. Es ilustrativo ver que el problema educacional no es exclusivamente chileno, sino que potencias como USA también cometen los mismos errores. Vea los 3 pilares sobre los que se sustenta una buena educación y ya podrá empezar a opinar sobre calidad en la educación con toda propiedad.




miércoles, 22 de octubre de 2014

Los supuestos de la Teoría Económica Neoclásica, que define que la naturaleza del ser humano es egoísta y racional, son falsos

Quinta publicación del Convenio con el Centro Interdisciplinario de Neurociencias de Valparaíso

Científicos encuentran base genética del “altruismo” que desmentiría teoría económica en que se funda el capitalismo

Martin Reuter y sus colegas de la Universidad de Bonn, mediante experimentos, concluyeron que los supuestos de la Teoría Económica Neoclásica, que define que la naturaleza del ser humano es egoísta y racional, son falsos. Pero no solo eso. También descubrieron bases genéticas del altruismo, la justicia y reciprocidad. Estos resultados confirman que lo que actualmente se enseña en las facultades económicas del mundo no constituyen "verdad científica".
Experimentos:
#1
Imagine, por ejemplo, lo siguiente: Usted le entrega una cantidad de dinero a una persona y luego le ofrece la posibilidad de enviar cualquier suma de este dinero a un tercero. El tercero es un desconocido y ambos sujetos nunca se verán las caras. La predicción que haría un economista típico es clara: el humano es racional y egoísta, por tanto no le enviará ningún peso. Sin embargo, cuando este experimento se ha efectuado, la mayor parte de las personas envía algo de su dinero. Esto contradice las predicciones de la teoría y muestra que existe un significativo grado de altruismo en la conducta humana.
#2
La predicción es que un agente que busca sólo maximizar sus utilidades aceptará cualquier oferta mayor a €0, porque recibir cualquier suma de dinero es mejor que recibir nada. Sin embargo, la gente no actúa de ese modo: en general, un Rosamel que recibe una cantidad de dinero muy inferior a la mitad del monto del que dispone Elber rechazará la oferta, quedándose ambos con €0. Piense un momento en la conducta de Rosamel: él está incurriendo en un costo (dado que decide perder dinero) por castigar una repartición que considera injusta. Estos experimentos muestran que no todo es racionalidad y egoísmo, sino que también motivaciones tales como el altruismo, el malestar ante la desigualdad y la justicia son importantes en la conducta humana.
En resumen, los autores muestran dos cosas: 1) que, para la mayor parte de los sujetos, lo justo que les parece una distribución de dinero es más importante que el dinero mismo y 2) que existen bases genéticas para éstas conductas.
#3
En los ’90s se comenzaron a desarrollar paradigmas experimentales para comprobar si somos realmente “egoístas”, como el Juego del Dictador y el del Ultimatum, además del “Juego de la Confianza”, en el cual, mediante una dinámica similar a los anteriores (incluyendo el anonimato y el hecho de que todos los sujetos interactúan solo una vez con su compañero de experimento), se pueden cuantificar variables como confianza y reciprocidad. Los resultados son bastante consistentes en que en todas las culturas y en todos los rangos etáreos, sea cual sea el monto invulucrado, los sujetos suelen “confiar” el 60% del dinero que tienen disponible, mientras que los sujetos a quienes se les ha confiado dinero usualmente manifiestan conductas de reciprocidad. En estos tres juegos se ha encontrado, además, que existen bases genéticas que podrían estar a la base de conductas de altruismo, confianza, justicia y reciprocidad.



jueves, 26 de junio de 2014

Hay cosas que no pasan de moda, simplemente son así

No siendo católico ni cristiano, no puedo negar que fui educado dentro de esa cultura. Al escuchar como Felipe Berríos se refiere a la iglesia, no puedo sino estar de acuerdo. Y aunque describe a la perfección el caso chileno, la verdad es que pasa lo mismo, con mayor o menor intensidad, en todos los países latinoamericanos. Una jerarquía de la iglesia que busca sostener el statu quo en vez de movilizarse en favor de los más pobres, denunciando la desigualdad, combatiendo el odio. Una jerarquía desconectada de los sacerdotes de "terreno" y contaminada por la cultura del consumo.

Y el problema no termina ahí, porque la crítica es extensible a los grupos de poder de cada país. Al criticar su ignorancia y su empeño por el consumo como único fin, le hinca el diente al problema más difícil de solucionar, salvo si confiamos en los jóvenes, como él señala. Solo el tiempo dirá.

Un gran tipo este sacerdote.




viernes, 30 de mayo de 2014

Música Chilena Vol. 1

No sé que tiene Javiera Mena... pero me gusta. Debe ser que el electro pop o dance pop no la describe en absoluto. Estamos acostumbrados al pop gringo, pero esto es diferente, más sustancioso se podría decir. A mover las caderas con la lola o el lolo... o solit@... y qué tanto?

viernes, 23 de agosto de 2013

Evolucion urbana: abstracción histórica del espacio público



Desde el principio de la historia humana, las ciudades han nacido y crecido gracias a la asociación de personas en torno a la producción de bienes de alguna clase, ya sea solamente para el sustento básico, en los casos más precarios, hasta la producción de bienes más complejos o intangibles inclusive, como ocurre con muchas ciudades norteamericanas que se desarrollan en torno a universidades, productoras de conocimiento, si lo vemos desde un punto de vista optimista.

La ciudad es aquí el equivalente al oikos que emplea Alberto Mayol en su análisis del modelo político chileno . Allí se suceden la mayor parte de las relaciones sociales que existen o han existido. La ciudad es la convivencia por antonomasia, desde la escala más reducida del individuo con su entorno, pasando por la familia y llegando hasta los distintos grupos, sus relaciones internas y con otros grupos.

Si consideramos a la ciudad como un reflejo de la realidad política e institucional de un país, entonces es posible hacer una serie de correlaciones bastante odiosas, como por ejemplo, el grado de centralismo de un país visto en la concentración de recursos económicos de una capital. También podemos hacer el ejercicio con un prisma más pragmático, como el grado de desarrollo medido en áreas verdes per cápita o porcentaje de cobertura de servicios básicos, tales como servicios sanitarios, de transporte, de salud, educacionales, entre muchos otros.

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Sin entrar en la discusión del modelo de sociedad que un país ostenta, la ciudad, como ente abstracto, parece ser un buen lienzo donde pintar (o ver como otros pintan) dicho modelo. Es en su interior donde se producen los procesos sociales y es el desarrollo de la sociedad que la habita lo que impactará en el tipo de ciudad que resultará después de un período de tiempo determinado.

Ya hecha la pintura, una instantánea de este cuadro en evolución me indicará, por ejemplo, los movimientos de los diversos estratos sociales, como se puede ver en Santiago en el eje Alameda – Providencia – Apoquindo, donde las construcciones hablan de un proceso de migración de las familias ricas en los últimos 100 años.

Por qué las familias ricas se alejan del centro urbano y se retiran hacia zonas cada vez más aisladas, es un fenómeno interesante, pero totalmente ajeno a la ciudad. La ciudad refleja la realidad, es el escenario de la escena. Otros son los actores.

Si la mano se mueve con su pincel sobre este lienzo que es la ciudad, no es a causa de la forma del lienzo, es a causa de la intensión del artista o, en este caso, de las familias ricas. La ciudad nace y crece conforme sus habitantes se desplazan y conviven, la ciudad vive en función de la sangre que corre por sus venas, la ciudad es movimiento, es tiempo y espacio.

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Para el Bicentenario de Chile se proyectaron una serie de imágenes sobre el margen del río Mapocho, donde las luces, interactuando con los relieves y sombras, metamorfoseaban el contenido mismo de esas imágenes lanzadas sobre el río. La pintura y el lienzo en su estado dinámico más puro y real. Un instante para recordar los 200 años de Chile, un espacio ocupado por los habitantes de la ciudad, observando una composición que tuvo su momento y que nunca más volverá a ser igual. Así es como la ciudad, en un instante, puede reflejar las ilusiones y pesares de sus habitantes, en un instante algunos pintan y otros observan, al igual que en la orilla del río Mapocho para el Bicentenario.

La ciudad no solo refleja, transmuta. El reflejo es observado por el habitante, abriendo un nuevo flanco de preguntas. ¿Qué es lo que veo reflejado?

Visto con suficiente perspectiva, el reflejo que es la ciudad nos indica la experiencia de la vida humana, sus potencialidades, los caminos recorridos. A veces basta con observar aquello que se concentra en las intersecciones, en las disyuntivas de la ciudad.

¿Cabrá esperar entonces que el deseo de pintar una realidad diferente para la sociedad, así como la ejecución de ese deseo, se reflejen en la ciudad? Si vemos el aumento de las ciclovías en Santiago los últimos años, por ejemplo, como efecto del aumento del uso de las bicicletas, entonces la respuesta es afirmativa. Se trata, no obstante, de un proceso masivo y paulatino, más que el efecto de un grupo pequeño que se empecina en recorrer las calles en bicicleta. Así como en un comienzo solo existían “Ciclistas Furiosos”, hoy las agrupaciones se han multiplicado, tanto en cantidad, como en carácter e intereses.

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El deseo de la sociedad chilena, entendida esta como el artista que crea, ha sido crecer, ser desarrollados a la mirada de la cultura occidental a la cual pertenecemos. Digo pertenecemos en concordancia con la madre España que nos parió.

En la gestación de nuestro país estaba el orden de las calles a la usanza española, la plaza de armas y los demás elementos que conformaban a una ciudad de ese entonces. Esta instantánea nos habla de un instante de orden y fuerza. En ese instante la ciudad es posesión, es imposición de un orden civilizador, en contra del caos natural que existía a ojos de nuestra Madre.

En el parto de nuestra república, en aquel violento nacimiento, el orden y la fuerza, antes que la razón, quedó gravada a fuego debido a la impronta de nuestra madre. Las plazas de armas se fundaron y multiplicaron, se destruyeron y volvieron a nacer, en esta república infante. No hubo razón, libertad, bondad o armonía en la pintura de aquellos días. Las ciudades, iguales unas a otras, adaptaban el medio a su alrededor, los colores y pinceles eran importados, los trazados eran mecánicos, sin gracia.

Después de 200 años, la ciudad donde se instaló el conquistador me muestra una instantánea diferente. El orden sigue existiendo, al menos donde el poder ejecutivo reside, manifestado por el Palacio de La Moneda. Santiago Centro aún sobrevive al boom inmobiliario, aunque a duras penas.

Hacia la periferia, Santiago muestra múltiples realidades. Zonas donde los patrones son repetitivos, ejecutivos, eficientes. Zonas donde los patrones son trazos largos y poderosos, a veces un tanto caóticos. Mozaicos. Arcilla. Las formas, texturas, colores y distribución casi no siguen un orden general.

Parece existir heterogeneidad, para un espectador recién llegado. Pedro de Valdivia, en un milagro de proporciones, aparece sobrevolando Santiago en un helicóptero y mira hacia abajo. Verá las monstruosas construcciones, el caos, la contaminación. Entrará en un ataque de pánico, no precisamente por el viaje en el tiempo. Igual que el provinciano ante la perspectiva de viajar solo y por primera vez a Santiago. Lo sé por experiencia propia.

Las ciudades en las regiones del centro de Chile, que es donde se instalaron los hijos de la recién parida república, son regulares, ordenadas. Aunque por poco tiempo, porque los márgenes de la pintura crecen y el artista de hoy es diametralmente diferente al de hace 200 años.

El orden de Santiago se ahogó bajo la avalancha del crecimiento y esa avalancha continúa esparciéndose.

El tiempo no pasa en vano dicen y también que más sabe el diablo por viejo que por diablo. El espectador histórico puede hacer su interpretación del reflejo.

El hijo, con la impronta del orden, salió al mundo y se encontró con las ideas de un orden diferente.

Aquí cabe preguntarnos si el artista es a su vez habitante. No es una pregunta trivial. Hay miles de argumentos tanto para una respuesta afirmativa como negativa, así que debemos tomar una decisión y seguir con ella hasta el final.

Considero que el artista es el precursor del cambio, pero no cualquiera, sino el temporal. Es en la dinámica donde la perspectiva toma fuerza. Artista es el que crea, por lo tanto, es en la creación donde encontraremos como residente al artista. Un cuadro en una galería de arte no es creación, es exposición. Artista se es solo cuando empujamos el pincel sobre el lienzo, es el movimiento y su estela.

En habitante, por su parte, es lo estático, es la instantánea de ese reflejo. El habitante está, mientras que el artista es.

Creo que se puede ser ambos, pero también cada uno por separado. He ahí lo complejo, he ahí también el resultado de la creación.

En el nacimiento de la República, el orden era la impronta de la Madre. Sin ella, el hijo buscó su propio camino. Ahí nació el primer artista y el primer habitante. Los pinceles en el suelo, las pinturas sobre la mesa. Alguien debía pintar.

Es curioso lo que sucede a veces, cuando uno logra captar en perspectiva un momento álgido. Indudablemente no sucede masivamente, pero sea más o menos importante o no ese momento, la perspectiva resulta tranquilizadora. La duda se acaba y al frente vemos lo que sin duda pensamos que vendrá.

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El momento álgido hace al artista y su impronta se impregna en los nuevos trazos. La humanidad impregna la instantánea de dudas y decisiones, de ideas y acciones. Nacen los artistas y los habitantes de la obra.

Mirar la ciudad es mirar el cuadro completo, no su manufactura, ni sus influencias de estilo. Mirar el cuadro es ser habitante. Mirar no es academia, es experiencia. El habitante observa y se refleja en la obra que es su ciudad.

Qué es el espacio público sino la multitud reflejada. Allí donde el reflejo permita ver los rostros, el espacio público adquirirá intimidad, sentido de grupo. Allí donde el reflejo sean estelas de rostros al pasar, el espacio público será efímero e individual.

En este gran cuadro, los reflejos serán heterogéneos, con zonas de mayor claridad e intimidad y zonas con mayor indefinición y soledad. El juego del observador histórico es ver en una instantánea la distribución de esa heterogeneidad.

Me pregunto si el cordón umbilical que nos unía a nuestra Madre Patria se enredó con demasiada fuerza en nuestro cuello. Un daño permanente que nos produjo problemas a la vista. Así, como varios famosos impresionistas, nuestro cuadro podría el resultado de una falla de nacimiento.

Sea cual fuera la herencia de nuestro origen, el tiempo ha dado pie para la aparición de nuevas perspectivas. En la dinámica del tiempo, el artista y el habitante cambian, dan paso a las siguientes generaciones. Con o sin herencia de por medio, se mantendrán ciertas líneas, se intercambiarán y surgirán nuevas.

Existen ciertas características que rodean al artista. El creador, por antonomasia, es voluntad. Solo a través de la voluntad podemos transmutar los deseos en realidad.

El habitante es contemplación. A través de la contemplación se vive la experiencia del reflejo. A través del reflejo entendemos la intimidad y la soledad. Y habitamos. Sin duda tenderemos a buscar esa porción del cuadro que nos parezca mejor. Si no podemos ver en perspectiva y la zona que habitamos es homogénea, probablemente habitemos sin preguntarnos por otras zonas del gran cuadro. Si esa homogeneidad es de mayor o menor nitidez, definirá nuestra perspectiva del cuadro. Y lo habitaremos en concordancia con esa experiencia. De mismo modo, si logramos percibir la heterogeneidad, podremos escoger los espacios que nos reflejen mejor.

He aquí la consecuencia de la textura del espacio público. El efecto sobre quien contempla. Nietzche decía que solo vemos a través del prisma de nuestras pasiones, lo cual tiene sentido si recurrimos a la figura del habitante como espectador. Sin duda hay efectos en ambos sentidos, pero en el cuadro grande, donde habita la persona, la experiencia de la contemplación está teñida por la individualidad de la persona. La experiencia de la contemplación es siempre una experiencia personal e intransferible, atribuible a las dimensiones de desarrollo que posea cada persona.

Es interesante constatar que ahí donde las personas poseen menores dimensiones de desarrollo personal, medible por ejemplo a través del nivel educacional, la textura del espacio público es pobre. La homogeneidad de los conjuntos de viviendas sociales en Chile es abismante, así como la falta de espacios públicos y de conectividad.

Las relaciones entre el habitante y su espacio, entendido esto como el proceso de creación mutua de espacio y experiencia, son harina de otro costal. Pero resulta casi insultante no mirar brevemente las causas que originan la textura que nos ofrece el cuadro en el presente.

Pensemos en el presente como en el mayor período de expansión del cuadro o concepto de ciudad que ha vivido Chile. Pensemos en los últimos 30 o 40 años.

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miércoles, 21 de agosto de 2013

Estúpido y razonable ajedrez



Esta columna no sería nada sin los comentarios. Si uno observa el panorama general, se dará cuenta que mayoritariamente hay quienes encuentran estúpida la propuesta (ajedrez como método de enseñanza básica) y quienes la defienden con razones desde la experiencia.

Es una columna que estimula porque aborda un tema sensible en la fauna chilensis... varios temas en realidad, pero principalmente mezcladas con emociones mal dirigidas. Por qué viene este weon a proponer tonteras cuando no hay ni libros en los colegios. El razonamiento de los defensores es muy bueno, pues el ajedrez es un juego tremendamente estimulante y simple a la vez. Claro, podrías tener un video juego 3D para estimular, pero un ajedrez lo puede hacer cualquiera, con materiales reciclados si no tiene cómo pagarlo. Es un juego que puede ser transversal a la clase social, si las cosas fueran distintas en nuestra super linda sociedad-educación.

Hace años nos juntabamos seguido con un amigo. Jugabamos a la pelota, hacíamos carretes variados, con cachos, con naipes y, durante una época larga, con ajedrez. De las 100 veces que jugamos, él ganó 99. Cuando gané, decidí que no quería jugar más con él. La probabilidad de perder nuevamente (99% según la estadística) era muy alta y el sabor de la última victoria se convirtió en mi convicción. Era mi retiro digno.

¿Me hizo más inteligente el ajedrez? No lo sé, pero sí me doy cuenta de que puedo reflexionar sobre aquello en forma similar a cuando debo pensar en las jugadas y posibilidades dentro de una partida de ajedrez. Ahí te das cuenta de que un escenario nunca está cerrado, siempre hay opciones y consecuencias... y cuando menos te lo imaginas tienes un caballo encima, acorralado tras una torre, mientras la reina vigila tu último destino.

Proponer que el ajedrez es bueno, malo o estúpido da lo mismo a final de cuentas, si no eres capaz de ver dónde está la real discusión, lo que significa educación versus lo que tenemos.

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viernes, 28 de junio de 2013

Impresiones de una tarde en metro




1. Cacha los apellidos cuáticos de los candidatos (Claude, Bachelet, Parisi, Allamand, Longueira, Ominami).  Yo creo a veces que seguimos siendo criollos colonizados.

2. Cacha la tonta wena*

* Expresión de larga data ampliamente utilizada por el vulgo chilensis. La clase acomodada la considera humorística.

Vista en perspectiva, puede significar varias cosas.

1. La mujer es tonta desde el punto de vista cultural (superficial), pero extremadamente atractiva físicamente.

2. La mujer no es tonta, pero sus opiniones no son compartidas culturalmente o personalmente, desde el punto de vista de quien emite esa opinión.

3. Casi igual que el primer caso, salvo que no es atractiva, pero es weeeena como el pan!

 

miércoles, 17 de abril de 2013

Los 2000 monopolios más grandes del mundo - año 2013

Bancos y Petroleras en las top ten del ranking de las 2000 empresas más grandes del mundo. salvo por General Electric. La primera empresa latinoamericana aparece en el lugar 20 y es.... Petrolera!

El sistema financiero y los recursos naturales aparecen por todo el listado.

Las firmas chilenas incluidas en el litado son Falabella* (569), Cencosud* (573), Antar Chile- de la familia Angelini+ (938), Latam (1007), BCI* (1049), SQM+ (1252), CMPC+ (1591), Quiñenco* (1611) y Corpbanca* (1761). Cuento 5 entidades con todo o un parte metida en lo financiero*, 3 en recursos naturales+ y la excepción es Latam, un gigantesco monopolio recién formado.

El total de activos mundiales es según wiki, es de 125 trillion US$. Las 2000 compañías que figuran en el ránking de este año acumulan ingresos de 38 billones de dólares.

Datos para pensar un poco.


viernes, 5 de abril de 2013

Contexto del debate sobre el autocultivo de marihuana



No había visto una explicación tan buena del contexto en que se encuentra la discusión sobre la Cannabis. Lo que me parece más complicado es lograr enfrentar las visiones contrapuestas soslayando los prejuicios.

En este sentido, una de las líneas de acción que mejor se perfila es la del uso medicinal y el dolor de cabeza que representa esto para las farmacéuticas. Hay muchos conflictos de intereses entre nuestras autoridades que son desconocidas porque la gente no ve muchas veces todas las dimensiones del problema.

Este artículo las expone todas a mi parecer. 

Enciéndelo ¡que corra el debate sobre la marihuana!

Extracto:

"Muchos hemos visto estos últimos meses cómo el debate sobre la regulación y uso de la marihuana se ha instalado a todo nivel, desde una conversación haciendo sobremesa hasta la cámara del senado,  pasando por los medios de comunicación masivos y los tribunales.  Esta instalación no ha sido fácil y mucho menos espontánea, las organizaciones cannábicas, políticas y de profesionales han cumplido un rol central en  la búsqueda de una visión más racional, multidiciplinaria y democrática.

No sólo los usuarios de cannabis son quienes sostienen y articulan las organizaciones defensoras de esta generosa planta, y  esto se debe en gran medida a la transversalidad que alcanza esta demanda."

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sábado, 16 de marzo de 2013

Mapuches: Ejemplo de un contexto

Contexto del problema:

Con cientos de millones de pesos en pérdidas, cicatrices ganadas en enfrentamientos por defender sus propiedades, que han sido tomadas 62 veces por parte de grupos mapuches, el agricultor René Urban, quien el martes presenció en primera fila la interpelación al ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, afirmó que es el Gobierno el responsable de la conflictiva situación que se vive en la Araucanía.
Urban dijo a radio ADN que lamentó la muerte del comunero mapuche Jaime Mendoza Collío en un enfrentamiento con Carabineros, indicando que "es lamentable que sucedan esas cosas", agregando que "considero que el Gobierno es el responsable o el Estado, el Estado en general, porque no están tomando el peso a los que está pasando acá".

Para el empresario la autoridades a cargo de la seguridad del país no están dimensionando en toda su magnitud el problema que viven tanto la comunidades mapuches como los propios agricultores.

"Mucho comentan y dicen cosas sin conocer la realidad. Hay que venir a la zona y ahí tomarían la imagen que corresponde", sostuvo Urban.

Fuente del contexto

Realidad del problema:


Luego de una investigación de la fiscalía, ya se encuentran confesos cuatro voluntarios del Cuerpo de Bomberos de Ercilla, detenidos esta tarde por haber provocado dos incendios en predios del agricultor René Urban, en la comuna de Ercilla. El fiscal adjunto de Collipulli, José Traipe explicó que los imputados prestaron declaración voluntaria en el cuartel de la PDI y ahí confesaron los hechos. De esta forma, Paula Andrea Cortez Salazar (19) y P.H.C.S. (18) confesaron ser los autores materiales, mientras que Andrés Fernando Ortiz Padilla (22) y María Teresa Reyes Peña (24) habrían acompañado a los dos antes mencionados cuando cometieron el delito.

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Diálogo en comentarios de esta noticia:


Aldo: Mas weon que creerse esa noticia

Aquiles Brinco: Mas hueón que no cachar que la noticia ya está en todos lados.
PD: Aldo hijo de puta, me cago en tu putísima y reculiadísima madre.

Victoria: oie calmao si el cabro es weon no culpemos a la madre… demosle el beneficio de la duda al menos.

martes, 5 de marzo de 2013

Justicia social desde una ideología

"Es fácil acoplar una utopía con una ideología, basta recurrir al ardid de vincular los valores esenciales de la respectiva ideología (mercado, individuo racional, &c.) con el voluntarismo romántico utópico por medio de la definición creativa.

La argucia consiste en postular (definir cómo) que un estado solo será racional, si es capaz de plasmar la utopía (por adherir incondicionalmente a sus valores). Adicionalmente, se decreta que, por su condición de racional, un tal estado es el único que puede ser eficaz y lógicamente intachable. De aquí se deduce que no cabe rechazarlo, ya que el hacerlo sería irracional.

Cuando se instala un vínculo tan íntimo entre ideología y utopía, se implanta, necesariamente, el totalitarismo. El peligro de esta alianza se origina en que se establece, una vez más, un sistema deductivo circular y autoreferencial, mediante el cual los dos conceptos se justifican y legitiman uno a otro. Se instala así una barrera infranqueable a la crítica, como ocurre, según vimos, con el sistema: tecnología-economía."

 Extracto (editado) de un artículo llamado "Fundamentalismo Económico y Destrucción de la Naturaleza", de Armando Gamarra, a propósito del artículo indicado más abajo.

 El espejismo de la justicia social, por Axel Kaiser:

"Mientras haya libertad esos resultados siempre serán desiguales, entonces la búsqueda de justicia social no terminará hasta haberla estrangulado completamente y el espacio de cooperación voluntaria haya sido reemplazado enteramente por coacción estatal..."

"Las palabras y conceptos, explicó el filósofo marxista Louis Althusser, pueden servir como verdaderos "explosivos o venenos" y su captura constituye una parte esencial de la estrategia revolucionaria anticapitalista.

Probablemente no exista un concepto más nocivo para la estabilidad y prosperidad de una sociedad en el sentido de Althusser que el de "justicia social".

A pesar de haber sido una de las causas centrales en la ruinosa crisis actual de las sociedades occidentales, la idea de justicia social se presenta aún por sus partidarios -los más de ellos bien intencionados- como un principio de incuestionable validez ética y como la aspiración máxima de un orden económico y social.

Convertido en dogma, basta su invocación para dividir el mundo entre buenos y malos, siendo sus partidarios los primeros y sus detractores los segundos. Una discusión de fondo, sin embargo, permite esclarecer el carácter profundamente inmoral de esta idea, así como su potencial destructivo y falaz fundamentación.

 En su formulación clásica, la idea de justicia social apunta a la redistribución de riqueza. Supone que es injusto que algunos tengan más riqueza y oportunidades que otros y apela a la corrección de la injusticia -o desigualdad- mediante la intervención estatal.

Para los partidarios de la justicia social, una sociedad de personas libres que transan voluntariamente en un mercado abierto y competitivo conduce a resultados injustos, toda vez que unos obtienen y transfieren a su descendencia mayores ventajas que otros. En la base de la idea de justicia social se encuentra así la antigua creencia de que el mercado es un juego de suma cero donde unos ganan a expensas de otros.

Pues si pensáramos lo contrario, esto es, que la ventaja de unos se explica por haber incrementado el bienestar de los otros, entonces difícilmente podría argumentarse que los resultados de un orden de mercado libre son indeseables y menos aun injustos si estos han respondido a acuerdos libres y honestos entre sus participantes. Y este es exactamente el caso en un orden de mercado. En él, especialmente los más desaventajados en una sociedad ven incrementado su estándar de vida de manera sustancial gracias a la creación de riqueza lograda por los más aventajados. Los Steve Jobs, Bill Gates y Andrew Carnegie de este mundo -todos quienes partieron desde abajo por lo demás- crearon su riqueza mejorando de paso la calidad de vida de todos nosotros. Gracias a ellos y a gente como ellos, millones de personas que fueron pobres ya no lo son, y los que continúan en la pobreza tienen mejores oportunidades más que nunca para salir adelante.

El justiciero social no lo ve así. Para él, la sociedad ha sido injusta con los menos aventajados y estos merecen ser compensados por el mero hecho de su desventaja. En esta lógica, la sociedad es algo distinto al conjunto de individuos que la integran: esta tiene una inteligencia propia y una voluntad propia que determina los resultados del mercado en favor de unos y en perjuicio de otros. De ahí que la injusticia sea "social".


Pero la verdad es que la sociedad no puede ser injusta porque no existe como tal. Solo las personas concretas pueden ser injustas, no las abstracciones. Si eso es así, entonces la justicia social consiste en un espejismo que, al pretender resolver una injusticia inexistente mediante el uso de la coerción estatal, se termina transformando ella misma en una fuente de injusticia por excelencia.

Pues como hemos visto, en el fondo la idea de justicia social supone que el actuar de las personas, aun siendo libre y honesto, puede ser injusto si sus resultados conducen a la desigualdad.

Y puesto que mientras haya libertad esos resultados siempre serán desiguales, entonces la búsqueda de justicia social no terminará hasta haberla estrangulado completamente y el espacio de cooperación voluntaria haya sido reemplazado enteramente por coacción estatal."

 

martes, 13 de noviembre de 2012

El rol de la economía en el desarrollo







Es interesante constatar que la mayoría de los análisis sobre la institucionalidad chilena se basa en evidencia contradictoria. Por ejemplo, es un hecho la contradicción de contener en un mismo ministerio la elaboración e implementación de políticas de conservación ambiental, al mismo tiempo que debe hacer políticas que favorezcan la inversión privada. Evidentemente, la política de protección de nuestros recursos naturales es aplaudida por todos los sectores políticos, pero al momento de llevarla a acabo, el conflicto de opiniones es amplio y el centro de la discusión es ¿qué tanta conservación es aceptable sin que afecte la inversión y el crecimiento económico?

Además de contradictoria, la evidencia es indirecta. Ante la pregunta ¿Seremos un país desarrollado el año 2030? Los primeros en contestar sacan un gráfico de la evolución del ingreso per cápita y aproximan una tendencia. Luego, con esa tasa o pendiente, calculan el año en el cuál debiésemos ser desarrollados. Dejo la pregunta para que el lector piense ¿Qué otro indicador relevante o popular en los medio de comunicación se le viene a la cabeza? A mi ninguno.

El rumbo de desarrollo de Chile depende del crecimiento económico, de la distribución del ingreso, de la producción científica, del nivel educacional de la población, entre otras muchas variables, algunas intangibles, como la libertad de expresión. Se analizan distintos indicadores, según la disciplina que realiza el ejercicio.

Si observamos las discusiones sobre diversas políticas públicas, veremos economistas opinando sobre política ambiental (mercado eléctrico), laboral (sueldo mínimo), educacional (lucro o no lucro), de salud (isapres y planes discriminadores por edad y sexo), tan fácilmente como del mercado exportador, del sistema financiero, entre otros. ¿Cuándo se convirtió la economía en un actor preponderante de todas las políticas, incluidas las de corte social?

Claramente, el rumbo del desarrollo chileno depende de múltiples variables, pero en el Chile de hoy, no es extraño reconocer que el principio rector de tal desarrollo es el principio de crecimiento económico. Los demás principios están supeditados a este rector. Pero nuevamente, esto se observa en evidencia indirecta, pues nadie lo dice explícitamente. No importa a qué partido político consulte, todos estarán a favor de un desarrollo sustentable, pero el cómo llevarlo a cabo es la piedra angular del asunto.

En este sentido, quién y por qué desarrolla una política pública parece ser relevante para entender hacia dónde vamos. Los ganadores en términos de opinión aplicada, son quienes propugnan por un desarrollo basado en exportar materias primas (teoría de las ventajas comparativas). Y creen que lo están logrando.

Quienes opinan que lo adecuado es un desarrollo planificado perdieron su oportunidad en los 70’s. Tampoco les resultó la aplicación desde el 50 y aún no entienden sin discusión el por qué. Nota al margen: tal vez debieran repensar sus paradigmas e indicadores.

Hoy el mundo se mueve mayoritariamente con las ideas de los profesores de nuestros ganadores locales. Vamos con la masa globalizada porque ir en contra implica sanciones de la comunidad internacional. ¿Cómo salir del rebaño sin ser excluidos? Gran pregunta, difícil respuesta.

Al contrario, en vez de respuestas, hoy desearía hacer preguntas incómodas. Preguntas que surgen de este análisis son:

¿Por qué existe el Banco Central, un organismo “independiente” que resguarda la aplicación de una política macroeconómica de largo plazo, con el fin de evitar que la política cotidiana perturbe el adecuado funcionamiento de la máquina bien aceitada de nuestra economía?

¿Por qué existe el Banco Central para la política económica, pero no hay un organismo equivalente que resguarde la aplicación de largo plazo de una política social?

Ideas como tener un Instituto Nacional de Estadística independiente van en esa línea, pero aún nadie lo formaliza con suficiente fuerza y son solo eso: ideas.

Es cierto que debemos crear en una atmósfera de producción técnica, lo que nos obliga a una especie de canibalismo social. Ni la universidad se salva de crear bajo estándares económicos. La creación en Chile ha sido subyugada al aparato productivo, salvo por los rebeldes, que viven con poco y mueren con menos. Será tal vez que la esfera de influencia está cercada por peajes: grado académico, millones en la cuenta, contactos hechos dentro de la esfera. Es un monstruo que se autoreplica.

El trabajo del ciudadano con conocimientos es arduo en este contexto y no todos pueden soslayar los deberes familiares, las deudas y su propia formación dentro de una cultura que enaltece la técnica por sobre la creación.

Solo el tiempo dirá si podremos superar al homo economicus y pasar al homo socialis y al homo publicus.
 
Fuente Imagen: http://hilde2008.wordpress.com/2011/12/05/9277/