miércoles, 24 de marzo de 2010

Hay cosas que no necesitan traducción


Posan de izquierda a derecha (programa Tolerancia Cero): Matías Del Río, Lucía Pinochet y Fernando Villegas.


Agradezco a los chicos de The Clinic por la imagen. Cuando esté triste la miraré para reírme.

viernes, 19 de marzo de 2010

Desarrollo?


«...Un aumento de los tributos por parte del Estado, harían al sector productivo chileno menos competitivo frente a las grandes empresas chinas, vietnamitas, las cuales pagan el sueldo mínimo chileno a sus profesionales que han pasado por la universidad cinco años y además son bilingües»

Evelyn Matthei, Senadora de la República de Chile (fuente: muro de los lamentos de Red Seca)

¿Aspiramos a ser desarrollados y, además, queremos competir contra China? Se equivoca la senadora si cree que la pérdida de competitividad es tal. Sería marginal contra lo que hoy ya está efectivamente establecido. China es un monstruo grande que devora todo a su paso porque posee una población groseramente enorme. Asia en general puede ser visto así, pues quién no ha visto por ahí unas Nike vietnamitas o un juguete Disney Taiwanés (estoy inventando orígenes pero se entiende, no?).

El mundo, cínico en materia de relaciones exteriores, defiende la libertad y democracia en países petroleros mientras permite que sus industrias se trasladen a países con mano de obra barata y sin derechos laborales. Por ejemplo, por qué USA no ha invadido Birmania, siendo que se trata de una dictadura tremendamente sanguinaria.

Chile quiere ser desarrollado, pues entonces que comience a mudar sus industrias a esos países. No hay como competir de otra forma.

Por otra parte, para aquellos que están acá obligadamente, por ejemplo, las empresas basadas en recursos naturales, no dejaran de producir por menos ganancias, ya que sus ganancias ya son gigantescas. Un poco menos no las hará irse, siempre y cuando no se abuse. Un justo equilibrio es lo que todos queremos, ya que hoy estamos regalando nuestros recursos a cambio de un trabajo escaso y de dudosas condiciones (el palo es para las exportadoras de frutas y salmones principalmente, aunque algunas mineras pelean el lugar).

Fuente de Imagen

viernes, 12 de marzo de 2010

La destrucción hace la unión... la mayoría de las veces


Da la sensación de que se perdió mucho con el terremoto que asoló a Chile, pero también se ganó una tremanda oportunidad, tal como lo refleja este artículo, a pesar de la tentación que surge por basar los logros solo en la reconstrucción física del país.

También se ganó en cohesión social, con muestras de solidaridad insospechadas, elevadas en generosidad y aún persistentes, pese a que el terremoto ya huele a noticia vieja para los medios de comunicación masivos. En solo 2 minutos y fracción, el 27 de febrero de 2010, todas las demandas sectoriales que estabamos esperando en marzo han sido indefinidamente pospuestas (profesores, estudiantes secundarios, universitarios, salud, funcionarios públicos, etc.). La naturaleza nos demuestra que estamos solos contra ella y así nos mueve instintivamente a reunirnos en una causa común, sobrevivir.

Estamos más unidos que nunca y qué mejor momento que ahora para hacer los cambios que todos anhelamos, a saber, la dignidad de la vivienda, la salud y la educación que todo ser humano (no solo chileno, recordemos a los miles de inmigrantes en este país) merece.

Podemos desaprovechar esto y caminos hay múltiples en este sentido. Podemos empezar con reinauguraciones de colegios, de municipios, de iglesias, autopistas. Hay de sobra para los cuatro años de este gobierno y los cuatro del próximo. Sin duda la emergencia es dar vivienda a los miles de damnificados antes del otoño-invierno, que en el sur ya muerde los talones.

Por suerte nuestra economía ha sido bien sostenida y hoy Chile puede endeudarse largamente, apretarse el cinturón con las tasas de interés elevadas para controlar la inflación, pero con créditos abundantes y flexibles para los damnificados. Aunque duela, deberá hacerse una política económica y social sectorizada por primera vez. La necesidad tiene cara de hereje y la ideología debe ser guardada si se quiere salvar el momento.

Sin embargo, deberemos esperar en el corto plazo demandas de un lado y de otro, algunos pidiendo menos trabas para el emprendimiento privado privado y otros mayor carga tributaria a los extractores de recursos naturales (hidroeléctricas, minería, pesca industrial, etc.).

Un desarrollo futuro deseable implica un delicado equilibrio en estas dos áreas, porque sin duda todos queremos más libertad para emprender, pero no si eso significa menos fiscalización, como ocurrió con la construcción en altura en los últimos años. También queremos que se pague lo justo (y hoy sin duda no es así) por extraer nuestros recursos naturales, pero sin espantar a los inversionistas. Si vamos caminando para ser desarrollados hay que ver cuales son las condiciones que existen hoy en el mundo respecto a estas dos áreas de ingreso Estatal.

Tal vez se haga todo mal por parte de las autoridades y seamos la mascota subdesarrollada de la OECD. Pero al final, la historia puede ser de los ciudadanos, de la unión de este país cambiar la tendencia, no del gobierno. Y esta cohesión surgida de la necesidad parece ser la llave que nos abra la puerta de una sociedad activa, constructora de su propio futuro.

Estamos todos llamados a construir nuestro futuro. El mejor ejemplo de ello son los saqueadores que voluntariamente decidieron devolver todo lo robado. Nunca es tarde para arrepentirse y modificar las acciones.

Fuerza Chile!

Figura extraída de aquí.

jueves, 11 de marzo de 2010

Democratizar la Producción de Energía


"Necesitamos recobrar la democracia, y un elemento clave es democratizar la producción de energía" Muy buen artículo: Energía Local, Poder Local (El Ciudadano).

En alguna parte leí o escuché que en Alemania algunas casas producen su propia energía y lo que les sobra pueden venderlo a la red, con lo cual se tiene una red de productores de energía que opera bajo el mismo concepto de Internet. Sería interesante caminar en esa dirección.

domingo, 7 de marzo de 2010

IMMI: Icelandic Modern Media Initiative

Esta ley podría ser el primera paso de la revolución de las comunicaciones en contra de la censura y en favor de la prensa ciudadana (no profesional). Vean su sitio web (seleccionar idioma inglés para verla): http://immi.is/


jueves, 4 de marzo de 2010

Correo Anónimo sobre Terremoto en Chile

Llamado a los medios de comunicación para informar lo que sirve, lo que enaltece y lo que multiplica la esperanza

Un joven arriesgó su vida por salvar a una anciana atrapada. Una mujer ayudó a bajar a los niños de la vecina desde un piso 14. Un hombre se lanzó al agua para rescatar a su vecino. Un bombero salvó a un niño un segundo antes del derrumbe. Un carabinero dejó pasar a una mujer que buscaba leche y pan para sus hijos. Un niño cuidó y salvo a sus hermanos porque sus padres no estaban. Una camarera protegió a los turistas desesperados. Un pescador enfrentó las olas para salvar a unos desconocidos. Un grupo de estudiantes universitarios se quedaron para ayudar a los damnificados. Un alcalde ha luchado sin parar junto a su pueblo. Un comunista salvó a un derechista. Un narcotraficante está repartiendo agua y alimentos. Un conscripto rescató a un teniente. Un centro de padres organiza una campaña solidaria. Un partido político llama a sus militantes a ayudar. Una lola del barrio alto se fue a repartir comida a los barrios duros. Una jefa de hogar donó la mitad de sus frazadas. Un maestro prestó sus herramientas. Una profesora se fue a cuidar niños a la caleta desolada. Un grupo de derecha pierde la vida por querer solidarizar. Un cura va por las calles abrazando a los sin casa, sin pan y sin abrigo. Un patriota iza la bandera en medio de la catástrofe. Un cantor ayuda a reparar la vieja casa en ruinas. Un funcionario público olvidó que era sábado y domingo. Un famoso de la tele ofrece su casa. Un médico atiende a los heridos sin pedir nada a cambio. Una monja acarrea agua. Un boy scout enseña a hacer fogatas para enfrentar el frío. Un vagabundo comparte su único pan. Un boliviano ofrece u vaso de agua a un chileno. Un chileno le da albergue a un peruano. Todos abrazan a quienes perdieron a sus seres queridos. Un ingeniero da horas de trabajo para reconstruir un pueblo lejano. Una chilena se comunica con el mundo y organiza ayudas. Un banquero abre crédito blando para reconstruir. Una niña dona sus juguetes. Un poeta se arremanga y toma la pala para despejar el camino. Un flaite salva a un empresario. Un país entero se rescata. Un país entero resiste el terremoto y el tsunami.

Agregar que la prensa de Chile olvidó la farándula, olvidó el festival de Viña y se preocupa por Chile, que Martina de 12 años tocó la alarma de tsunami en la Isla Juan Fernández, que una mujer en Cuaquenes heroína alcanzó a tocar el GONG para anunciar la Ola, y que un botero heroico salvó vidas en el río, aunque en uno de sus viajes murió..dio su vida por los demás, UN GRUPO DE VECINOS SE ORGANIZARON Y LE LEVARON SANDWICHS Y GALLETITAS A OTRO GRUPO QUE DORMÍA EN LA CALLE, y así... se puede continuar... y seguir agregando noticias buenas.
Este terremoto y tsunami muestra al Chile de verdad. Los valores que importan florecen, las mezquindades tambien...ya nadie oculta su esencia.
Los saqueos y robos muestran la realidad, tambien, pero no es la mayoría, y reflejan un sistema educativo funesto y una sociedad egoísta; ya no podemos andar por el mundo con la máscara de los mejores...y esa es una buena noticia!!!
Las construcciones patrimoniales fueron destruidas para construir edificios de mala calidad que han sido el negocio de inmobiliarias irresponsables, esto llega hasta aquí no más. Se acabó el negocio inmoibiliario. Se acabó la sonrisita mostrando los dientes de Pepe Cortisona. Se acabó el delirio de los celulares inservibles, el delirio por el consumo, para qué? Si cuando deben funcionar no pasa nada ! Se acabó nuestra sociedad superpróspera de mentira. Arriba con los sumarios contra las constructoras.
Lo que verdaderamente importa es si somos capaces de ser solidarios, de regalar y soltar nuestros apegos, de vivir cada momento porque en cualquier momento se nos mueve y acaba todo.

Nota: Me llegó información de que autor se llama Patricio Rojas.

jueves, 18 de febrero de 2010

Políticas públicas en la palestra

La política social del gobierno ha sido aplaudida por todos, porque se ha avanzado un montón. Siempre se dice eso, pero en general se hace mención de los indicadores macro o micro... económicos. ¿Es la economía y sus cifras (IPC, UF, Dolar, IMACEC, etc.) un buen indicador?

Es atingente la pregunta cuando se ha cuestionado desde hace tiempo la forma en la que se mide la pobreza, la contra pregunta a la medición del desarrollo. Se plantea que se debe medir relativamente para así poner más énfasis en disminuir las desigualdades. ¿Quién tiene la razón?

Tengo un espíritu práctico y prefiero ver señales informales. Por ejemplo, la falta de inscripciones para votar en las elecciones presidenciales más peleadas desde el retorno de la democracia me indica que la política no moja a nadie hoy en día, salvo a unos pocos que seguimos soñando con cambiar las cosas desde el sistema o quienes sueñan con poder estar manejando los hilos.

Hoy se indica en el diario El Mercurio que 30 mil alumnos dejan el sistema municipal de educación lo que ha obligado a despedir profesores y en analizar la fusión de algunos colegios. Si se discute que la educación pública debe ser para quienes la necesitan, entonces podría decirse que estamos creciendo, pues menos personas requieren del subsidio municipal-estatal para estudiar, pero si vemos los resultados de estos colegios podemos entender o deducir que apenas los padres sienten que pueden costear un mejor colegio, lo intentan. Así evitan paros por deudas históricas o bonos, así evitan que sus hijos engrosen la estadística de malos resultados en el SIMCE y la PSU, los únicos indicadores decentes a estas alturas de como anda nuestra educación.

En este cambio de gobierno y de coalición es posible que estas cifras pasen sin pena ni gloria, que se ignore lo que sucede, especialmente porque la coalición que entra al poder en marzo representa a un sector que prefiere el fin de la educación pública. Sin embargo, incluso los colegios privados son deficientes en cuanto a resultados. Y sumamente caros, en la capital al menos. ¿Qué hacer? ... llorar... pelear... ¿podemos culpar al colegio por la educación de nuestros hijos?

Se trata en verdad de un círculo vicioso donde los padres de poca educación no pueden superar lo que incluso un mal colegio les puede entregar, pero esto es insuficiente para salir de la pobreza. La educación pública está llamada a romper ese círculo, haciéndose cargo de lo que los padres no pueden entregar, pero el escenario obliga a que los padres tomen un rol más activo. La educación privada traspasa la obligación a los padres. Quizás estamos madurando, pero eso no evitará los berrinches al final, cuando estas primeras generaciones vean los frutos de sus esfuerzos. Las expectativas son demasiado altas, hay demasiadas aspiraciones de grandeza en el aire para que un resultado mediocre conforme a alguien.

Nota al margen:

La ministra de vivienda Patricia Poblete señala que existen casos de personas que prefieren vivir en campamentos a utilizar el apoyo del ministerio en obtener vivienda propia y legal. Esta y otras razones obligarían a pensar en que los campamentos nunca dejarán de existir (solo los grandes campamentos podrán ser erradicados). Alcaldes y ONG's rebaten esto. ¿Qué opina querido lector?

Yo lo veo como otra señal de esas que muestran cosas significativas. ¿Será la política de vivienda el problema? Yo también preferiría un rancho con vecinos de años a las viviendas sociales en barrios marginales y llenos de vecinos desconocidos.

viernes, 5 de febrero de 2010

Campaña Muerte con Dignidad

Morir da empleos en hospitales, funerarias, transportes, etc.

Los muertos no necesitan empleo.

Vamos por el millón de empleos!

¿Por qué la sociedad se preocupa de que la gente muera?

¿Porque cuesta dinero?

¿Porque le tenemos miedo a la muerte?

¿Porque nuestros deudos sufren?

¿Acaso no pasamos a mejor vida dicen algunos?

¿Acaso todo acaba y ya no existes ni piensas dicen otros?

Estonces vive feliz y muere con dignidad. Que tus sufrimientos no sean autoinfligidos.

martes, 26 de enero de 2010

La imagen desteñida de la Concertación después de 20 años



Mucho se ha hablado acerca del significado de un gobierno de derecha en Chile, después de más de medio siglo sin una elección democrática y con 17 años de dictadura militar entre medio, donde la derecha tuvo la oportunidad de crear una constitución a la medida, pro mercado, pro exclusión de las minorías políticas y ciudadanas, entre otros defectos.

Con la elección de Piñera como presidente, en las pasadas elecciones, la crítica a la y desde la Concertación ha abordado varios frentes, dentro de los cuales se encuentra la "legitimización del modelo" por parte de la Concertación. La pregunta es por qué, después de 20 años de gobierno, seguimos con el mismo modelo de desarrollo, por qué ha aumentado la brecha de ingresos entre el primer y último quintil, por qué la educación es una de las peores del mundo en cuanto a sus resultados internacionales. Pienso que la pregunta debería ser ¿por qué nos preguntamos esto?

¿Es en realidad la Concertación lo que creemos que es? El paradigma siempre ha sido que la Concertación está en contra del modelo económico heredado de la dictadura, que desea más regulación del mercado, más protección social (¿el tío permanente?). Pero la Concertación es una amalgama de distintos grupos e intereses políticos, es cierto ¿Es Bachelet y Lagos, entonces, la alternativa más progresista y de izquierda de la Concertación?

Se ha logrado mucho, quien lo niegue por favor no siga leyendo, pero dichos avances ¿Le entregan las herramientas a las personas para avanzar, para ser dueños de su propia vida?

La modificación de la normativa General de Urbanismo y Construcciones (noticia aquí), firmada por la ministra de Vivienda y Urbanismo, Patricia Poblete, y por Edmundo Pérez Yoma, indican que la Concertación ha decidido cuál es su prioridad en materia de desarrollo país: El crecimiento económico es prioritario por sobre la calidad de vida de una comunidad. Esta modificación permite que la Termoeléctrica de Campiche pueda funcionar, a pesar del fallo de la Corte Suprema en contra de su operación. Los vecinos, organizados, impulsaron una batalla judicial que finalmente ganaron, por conservar su ya contaminado medio ambiente en sus actuales condiciones. El gobierno decidió que el fallo del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) era una mala señal para los inversionistas y arregló su propio error pasando por sobre las personas. ¿Esto es lo que Bachelet llama progresismo?

El caso de las salmoneras es similar, en el sentido de que la Concertación repite en la zona costera lo que hoy critican algunos dentro de este bloque respecto al Código de Aguas. Al permitir que las salmoneras puedan hipotecar sus concesiones (renovables indefinidamente según la ley), lo que hace la Democracia Cristiana y Camilo Escalona es entregar Bienes Nacionales de Uso Público a los bancos, privatizando las zonas marinas de dichas concesiones (noticia aquí).

El paradigma que hemos estado sosteniendo los últimos 20 años debe mostrar su verdadera naturaleza, su origen de lucha política legítima en tiempos de crisis. Sin embargo, un nuevo movimiento debe surgir si realmente queremos un país para las personas, que crea en un desarrollo sustentable de verdad y que crea en la libertad de las personas como un bien invaluable. No dudo que dentro de la Concertación exista gente que pueda aportar, pero hoy día dicho bloque político no tiene un proyecto País y si interpretamos sus gobiernos pasados y actuales como reflejo de su proyecto, veo que no me representa en los fundamental, en la forma de ver a la sociedad y la labor de los políticos para con la gente. No hay imagen que no se destiña en 20 años ni prioridades que se sostengan tanto tiempo.

Quiero que el quintil más rico pague proporcionalmente los mismo impuestos que paga hoy el quintil más pobre.
Quiero decidir como quiero vivir mi vida, respetando al prójimo, y no que otra moral me sea impuesta.
Quiero una sociedad menos consumista.
Quiero menos farándula en la televisión y más contenido.
Quiero participar en cómo se desarrolla la ciudad: no quiero más autos y si más bicicletas y parques.
Quiero independencia para las regiones.
Quiero que los inversionistas extranjeros paguen un impuesto por explotar nuestros recursos naturales.
Quiero que termine la subcontratación explotadora que hoy existe.

Y tú ¿Qué quieres?


(imagen extraída de aquí)