domingo, 30 de diciembre de 2007

La duda incuestionable

Estaba empezando a leer el artículo de la Ursula y leí: “escenas y argumentos de la vida cotidiana”. Entonces se me ocurrió jugar con la frase.

Escena es algo que ocupa cierto marco, una visión o idea que se encierra dentro de cierto concepto. Muchos de nuestros recuerdos se encierran en escenas, incluso las emocionales, por ejemplo, en las que relacionamos la pena con un nudo de garganta.

Argumentos es aquellas palabras que, en su conjunto, permiten detallar, explicar, exponer una idea, hecho, circunstancia de tal forma que el otro interlocutor atienda, comprenda, se relacione con la visión y cosmos del otro al mismo tiempo que se conecta con el universo que lo rodea. O sea, sin tanto florete, palabras para justificar algo de tal modo de convencer, hacer entender o resumir.

Vida es la esencia de la Verdad, la sustancia intangible que nos sustenta, la duda incuestionable.

Cotidiana es aquello que sucede porque las cosas fluyen entorno a momentos, dentro de una línea de tiempo que creemos es tal. Porque, ¿es real el tiempo, existen efectivamente algo a lo que podamos llamar tiempo?

Entonces, intento componer estos fotones de una frase en el mar de escenas infinitas que la mente de otra persona creó en un momento de inspiración argumentativa, haciendo una labor de creación que le da sustento y razón, le llena y apasiona, y que repite, sea solo por el placer de vivir de aquello que la hace vivir.

Y aquí estoy, escuchando algo de Bosanova, haciendo lo que me da vida, pero no me da para vivir, disfrutando de una cerveza, un cigarro y la buena música que me alegra el corazón cuando estoy triste o enojado.

Ahora tocan una remix de Curtis Mayfield, la canción Move on up! No sé que me gusta de estos negros. No lo que a ellas evidentemente, porque soy heterosexual, pero algo en su música me despierta lo básico, la emoción limpia y sin razones. Y si bailo o siento, es claro, es sencillo, y por alguna razón, me gusta. Es paradójico que desconozca la razón de vibrar en un segundo de sinrazón. Pero me gusta.

Con respecto al artículo de Úrsula K. Le Guin (muchas gracias Isaías!!), me dejó muy feliz su reivindicación de la literatura fantástica y de ciencia ficción. Creo que todo aquel que se mofe de Tolkien es un ignorante y quien no sea capaz de apreciar el mensaje detrás de obras como, por ejemplo, Crónicas Marcianas o Un Mundo Feliz, no entiende el verdadero alcance de este tipo de literatura, que permite explorar horizontes que el realismo no ha sido capaz de indagar, quizás por falta interés o por sus limitaciones propias, que hoy, y desde hace tiempo, se deshacen en pedazos irreconocibles, con autores que mezclan y retuercen los géneros que a mi me enseñaron en el colegio. Ahora que lo pienso un poco, ¿cómo definiríamos los escritos de Herman Hesse? A mi me encanta todo lo que he leído, excepto por Demian, pero no sabría clasificarlo, nunca lo he intentado y creo que es innecesario.

PS: Lean la pequeña reseña en wiki de este tremendo músico que es Curtis Mayfield, que dejé como link en su nombre. Y la canción la recomiendo... solo dura 3 minutos y 1/2.

7 comentarios:

N. dijo...

En algún minuto, quiero leer este post con calma. Sólo alcancé a leer el anterior, y lo encontré muy esperanzador...

Pasé también para desearte todo lo mejor, buenas vibras, buenas lucas, mucha salud y que con la llegada del 2008 se sigan cristalizando tus deseos de buena voluntad...

Muchos cariños

CresceNet dijo...

Gostei muito desse post e seu blog é muito interessante, vou passar por aqui sempre =) Depois dá uma passada lá no meu site, que é sobre o CresceNet, espero que goste. O endereço dele é http://www.provedorcrescenet.com . Um abraço.

Carol dijo...

Con respecto al artículo de Úrsula K. Le Guin (y agradezco a Isaías por la oportunidad de leerlo), lo encuentro genial porque sin pelos en la lengua, Úrsula coloca las cosas en su lugar... Desde ahí salió el siguiente tema: ¿qué pasa en Chile que no hay ficción? O sea, no se producen historias que nos lleven de la mano desde la Tierra hasta el espacio y de vuelta, o a través de campos de fantasía, por luchas épicas, misterios casi mágicos, romances sin los límites de lo convencional... Será que estoy muy fuera del círculo y soy yo quien no encuentra nada de eso en la literatura chilena? O será que tal como se señala en el artículo, la mayoría de los autores locales no se dan permiso para incursionar en ámbitos que son el blanco preferido de la crítica pobre? Por ejemplo, Isabel Allende ya tiene etiqueta... Debe haber otros con una imaginación desbordante con recelos de saltar el muro... No me gusta el realismo crudo y morboso de lo poco que he leído de lo más actual (bueno, eso es sólo mi opinión). ¿Me estaré perdiendo de la diversidad, o en verdad no hay?

MeRiAdOx dijo...

Muchas gracias N. por tu saludo, espero que hayas pasado unas buenas fiestas junto a tu familia y amigos...

Carol... la verdad es que no leo libros de autores chilenos. Solo poesía. Así que no sabría decirte si tienes razón, sin embargo, es probable que sea un género explorado principalmente por el cine y el comic. Es probable que la fibra de buenos escritores sean demasiado tiesos y conservadores para atreverse a indagar nuevos mundos. Como somos un país preocupado de las apariencias, no es raro que esto sea así... Pero la verdad es que hay mucho material de autores extranjeros, así que no me quejo... intento no ser tan nacionalista... la diversidad existe, no hay duda, pero esta no se encuentra distribuida uniformemente en nuestro planeta...

Saludos a ambas!

[ Hródric ] dijo...

con respecto a Hesse, tengo la idea de que es un autor juvenil. en todo el espectro de la palabra. juvenil porque trata temas de iniciación, de emprender un viaje interior o físico que demanda una crisis. lo cual es una posible descripción del período llamado adolescencia. pero también otros períodos de la existencia humana donde haya un cambio, un quiebre. con algo de metáfora entre medio. pero para nada difícil de leer.creo.

la música con raíces africanas es una buena fuente de donde beber de vez en cuando.

saludos.

MeRiAdOx dijo...

Hola Hródric... tienes razón, creo que a Hesse le gustan los cambios, los descubrimientos. De todas formas, creo que en el Juego de los Abalorios mezcla lo anterior con ciencia ficción, al imaginar un mundo futuro donde la música, las matemáticas y otras artes se mezclan en una forma de vida y de sociedad que a mi me dejó maravillado... sin embargo, nadie a ha dicho que Hesse haya escrito ciencia ficción, aunque lo hizo... y el viejo se ganó el Nobel!... creo que al decir ciencia ficción automáticamente pensamos en naves y robots o algún holocausto, pero siempre relacionado con la tecnología y su desarrollo. Será pecado mezclar ciencia y literatura?... aunque el resultado sea genial?... en fin...

Saludos!!

MeRiAdOx dijo...

Qué volada leer esto después de 7 años... había mucha más pasión e inocencia en esos años... bromas sexistas mezcladas con toda una visión de un momento único... jajaja... me da entre vergüenza y orgullo... a dónde se fue todo eso?... me lo pregunto a veces, aunque sé la respuesta... si bien puede ser una respuesta de mierda e insatisfactoria, vista desde el punto de vista de un ombliguista nacido y criado, es la respuesta que también deseo... Parece contradictorio, pero no lo es...

Como buen ombliguista anhelo con nostalgia los tiempos en que podía estar tirado toda la tarde en la cama, escuchando música y leyendo. Lamentablemente la juventud no dura para siempre y después te enamoras, deseas tener hijos, inicias tu propio negocio y el tiempo de sobra pasa a ser un ente mitológico abstracto que solo se siente real gracias a la existencia de este blog.

Reflexionando al respecto, me doy cuenta que ese momento y otros (algunos muy buenos contenidos en este blog) fueron parte del proceso que me condujo a decidir por el amor, la familia y la comunidad de carne y hueso, por sobre el mundo de las ideas. Si bien amo y siempre cultivaré la reflexión y las ideas, creo que hay tiempos para cada etapa... nunca dejaré de ser un antisocial, pero espero que en las etapas sucesivas eso se reduzca, tras cada nueva decisión...

Es la vida, la duda incuestionable... ¿existe el tiempo me preguntaba entonces?... a través de lo que he podido experimentar desde entonces, pareciera más bien la sensación de un quantum de conciencia tras otro... no es un tiempo continuo, es una sucesión de estados o etapas de conciencia...

Como buen programador, me resulta evidente establecer las condiciones de la siguiente etapa, si quiero controlar el resultado final de la progresión de etapas...

Puedo ver ahora que el deseo de control de resultados me llevó hacia un estado de conciencia más racional y menos pasional, lo que explica mi reacción inicial al leer esta columna... pero no quiero olvidar la pasión... por eso creo que ese momento, reflejado en este posteo, tiene valor para mi... es un quantum especial tal vez...