lunes, 28 de enero de 2008

Heidi fuma marihuana

(Para ver imagen más grande, pinchen sobre ella... vale la pena)

Heidi fuma marihuana y su abuelo es su dealer, según se desprende de la letra de la canción de apertura de tan famosa serie infantil. Al menos es lo que se desprende de diversas fuentes en internet (vean, solo como ejemplo, aquí y aquí)

El análisis de esta bonita melodía es el siguiente:

'Abuelito, dime tú, qué sonidos son los que oigo yo'

Bien. Heidi es un personaje supuestamente joven, mientras que su Abuelito es, consecuente y visiblemente, mayor.

El hecho de que Heidi pida información a su abuelo sobre los sonidos, cuando lo lógico sería que ella oyera bastante mejor que su pariente, puede implicar, básicamente, una de las dos circunstancias siguientes:


a.. Que Heidi padeciera una enfermedad congénita en el oído, o bien hubiera sufrido un accidente que limitara su capacidad auditiva, que hacía que oyera peor que su abuelo, quien probablemente tenía una edad 10 veces mayor.

b.. Que sus sentidos, así como sus reflejos, estuvieran alterados por alguna razón.

Sigamos analizando:

"Abuelito, dime tú, por qué en una nube voy"

Esta segunda frase de la canción confirma una y sólo una de las posibilidades anteriores. En efecto, se confirma que el estado mental de Heidi estaba de algún modo alterado, hasta el punto que la pequeña Heidi podía tener alucinaciones, ver o sentir cosas no reales.

Sigamos analizando:

"Dime porqué huele el aire así"

Nuestro argumento adquiere más fuerza a medida que se avanza en la letra de esta canción. Heidi nota un extraño olor en el aire, pero, debido a su estado, no acierta a identificarlo, aún siendo evidente el origen de este hedor, como veremos más adelante.

Sigamos analizando:

"Dime porqué yo soy tan feliz"

El estado de euforia injustificada de nuestra protagonista es evidente. El hecho de preguntar a una persona externa sobre su felicidad (cuando lo razonable sería que ella misma supiera el origen de tal alegría), refuerza la teoría de que Heidi estaba mentalmente excitada.

Y por fin:

"Abuelito, nunca yo de ti me alejaré"

Viendo cuan feliz estaba la niña, afirma que quiere mantenerse en ese estado, y, para ello, es necesario permanecer cerca del abuelo.

RESUMEN DEL ANÁLISIS:

1. Heidi se encuentra en un estado de conciencia alterada.

2. El aire huele raro.

3. Siente una felicidad absurda.

4. Manifiesta su dependencia de otro personaje.

Luego, la conclusión global es la siguiente:

Heidi era una consumidora habitual de estupefacientes, más concretamente, fumadora de derivados del cannabis (Marihuana, Hachís), lo que le proporcionaba un estado artificial de alegría y euforia. Además, puede deducirse que su Abuelo, contrario a cualquier sentido de la protección por su nieta, le proporcionaba tales sustancias, ya fuera de manera gratuita u obteniendo con ello un beneficio de cualquier tipo.

5 comentarios:

Chile Liberal dijo...

Muy bueno!! Me has sacado carcajadas

MeRiAdOx dijo...

Yo también me cagué de la risa la primera vez que lo escuché, pero la imagen la encontré para este artículo en especial... la encontré genial... jajaja

Saludos estimado!

Chile Liberal dijo...

Sabes que me quedó dando vueltas, y tuve que comparar con la evidencia.

Bueno, tu tesis está completamente comprobada:

Heidi

Anónimo dijo...

me imagino que los que comentan esto como algo real dejenme decirles que cuando se está en la ciudad con tanta contaminacion no se perciben ni olor ni sonidos que hay en el campo ella acostombrada a los de la ciudad los del campo less parece alucinantes hagan la pruba y se sentiran como heidi sin necesidad de estar drogada.

MeRiAdOx dijo...

Nietzsche: «El hombre sufre tan profundamente que ha debido inventar la risa»