sábado, 15 de marzo de 2008

5 y 6

5

Los gringos llaman al hecho de trabajar y tener una familia algo así como “sentar cabeza”. Es una expresión curiosa, si se analiza un poco. Sentar cabeza, dejarla en un lugar fijo como queriendo decir “tranquilizar la cabeza”. Pero lo extraño de esto que es atribuyen a una conducta determinada la capacidad de calmar las revoluciones que las personas creamos cuando estamos madurando, en la adolescencia la mayoría. Yo podría decir que he sentado cabeza, pero en el fondo eso es solo lo que los demás podrían pensar de un tipo como yo, que se sustenta y lucha por hacer familia. Yo no puedo compartir esa opinión, porque mi cabeza no ha dejado, de un día para otro, de crear y maquinar y revolucionarse, de cuestionarse, de moverse intranquilamente, muy lejos de “sentar cabeza”, como dice el dicho.

Sinceramente no creo que las personas sienten cabeza tan fácilmente. Me pregunto como dejar de moverme si aún me siento tan jodidamente incompleto, tan lleno de falencias.


6

La naturaleza humana es un misterio inabarcable y lo digo por mí, nada más que por mí, aunque ejemplos sobren allá afuera.

Aunque pensemos o creamos que la vida es una y hay que vivirla, el asunto no es tan simple, porque siempre ocurren cosas que te cambian, que te ajustan o adaptan para no sufrir, aunque eso signifique ir en contra de lo que esperas o anhelas.

¡Si no quieres ser así, cambia!

No es tan solo cosa de decirlo, es algo que va más allá del convencimiento, es algo que requiere circunstancias que lo fuercen, que te obliguen a adaptarte nuevamente, para no sufrir por la “torcedura” anterior. Al final se trata de que no queremos sufrir y sólo por eso el hombre es capaz de las peores atrocidades y los sacrificios más asombrosos.

Aquí la biología galopa con todo su brío. Imparable.

¿Y donde está el alma?

En decidir, en querer pueden opinar algunos, pero aunque quiero creerlo así, soy un maldito escéptico que se tortura en la incertidumbre, sin poder vivir libremente porque no cree en esa libertad.

Ahí está la racionalidad, esa cosa rara que se supone nos define como especie.

Es muy claro que no hay pureza en vivir, que no hay una sola forma de hacerlo y, sin embargo, nos esforzamos por la uniformidad, por la igualdad, aunque algunos piensen que son conceptos diferentes. Tal vez así sea, según la real academia de la lengua española, pero en el uso diario ambas cosas se han vendido por los mismos resultados.

Vivimos buscando los patrones, incluso la simetría guía a los físicos en el esfuerzo por desentrañar los misterios del universo. Es la variable tiempo la que nos limita, la que se ríe de nuestros esfuerzos, el velo que oculta lo que sea que exista detrás de lo que llamamos realidad.

Otra palabra curiosa. Realidad.

Esa que, se supone, define lo que Es, lo que existe. Yo aún no termino de convencerme de que tal cosa Sea. Pero debe serlo, ¿no?, independiente de que podamos acceder a ella.

Tal vez el error es pensar que ella es Una Sola. No creo que estemos preparados o hechos para ver la complejidad, la multiplicidad de lo que somos. Porque si todos, hipotéticamente, somos parte del todo, somos conscientes y tenemos a Dios en nuestro interior, entonces no entiendo porque insistimos en que la realidad es Una Sola. Está dispersa en cada uno y cada uno la completa sin que nunca logremos ver todas sus aristas, si es que estas son finitas. El mismo “tiempo” nos lo impide, es la barrera insalvable que no nos deja unir todas las piezas. En otras palabras, estamos más que caga’os.

6 comentarios:

CristaldeBaco dijo...

Hola Rodrigo:
Dicen que nunca el hombre es feliz por completo, porque el hombre desde que nace es un ser destinado a la muerte y eso desde ya lo determina a una vida que es limitada y fragil, corta, por eso, eso de sentar cabeza, es relativo, momentaneo, en seguida sientas cabeza, se presentan otras variables en el escenario y los objetivos ya no son los mismos,
que dificil es la vida no? por eso hay que vivirla sin pensar tanto, si no la depresion o el sufrimiento dicen es inminente.

Se viene se viene la tertulia de la sociedad asi que oreja pestaña y ceja
Buenas reflexiones las tuyas, no paso nunca por aca por falta de tiempo, pero me detuve ya q el tema me llamo la atencion, mmm, parece q me hace falta un buen pito pa escribir esas medias voladas existenciales, jaja

Pd:Rodrigo, publica el contador del blog de la sociedad poh cuando tengas un time!! porfa!

Cariños, cuidate
Michelle

isaias dijo...

"Sentar cabeza", ¿qué quiere decir eso?... no creo en estas cosas, la estabilidad está sobrevalorada, como tantas otras cosas...

saludos compañero,
isaías

Arturo dijo...

Sentar cabeza, jajaja, me rió porque jamás creo que dejaré que mi engranaje cerebral pare, es mas pasan los días y cambio los engranes a un sistema mas moderno, si sentara cabeza donde quedará todo en lo que creo ahora, si sentará cabeza, los vinos y los amigos desaparecerían como vaguada costera, si sentará cabeza como esta mi situación debería vender mis libros y mis pertenencias para dar una vida mas cómoda a mi sentada de cabeza, por el momento estoy lejos de eso.
Y como dices tú amigo mío, me faltan muchas cosas por lograr y por hacer, antes de sentar cabeza; ¿Dónde oí esa palabra antes?
Saludos.

MeRiAdOx dijo...

Me interesaba más el 6, pero a todos les llegó más el 5... no será que también lo sienten ahí, como algo sobrevalorado según palabras de Isaías... sobrevalorado... mmm... puede ser... aunque yo quisiera un poco de estabilidad para mi cabeza a veces... lo que no significa que esté loco... michelle y arturo pueden corroborar eso... o no?

Abrazos a todos!

Alicia Calero Cervera dijo...

yo prefiero sentar la cabeza apoyandola un rato sobre el asiento, luego la levanto y sigo haciendo locuras... Hay gente que nunca llega a sentar la cabeza aunque tenga trabajo estable y casa y todas esas cosas que se supone nos hacen madurar...

MeRiAdOx dijo...

Hola alicia... tines razón.. yo conozco varios casos cercanos... al fin y al cabo es solo un cliché cultural... como tantos....